Ella no puede elegir ni rechazar.
Sólo tiene ser y permanece en él naturalmente
Si encuentra un abismo, se precipita.
Si una roca la detiene, espera.
Si el sol la quema, se evapora.
Si el frío muerde se detiene.
Las nubes no hacen Tai Chi.
Son Tai Chi
Ellas no pueden esforzarse por llegar a una meta.
Sólo tienen ser y permanecen en el naturalmente.
Si el viento las dispersa, viajan.
Si el sol las ilumina, brillan.
Si un pájaro las toca, lo albergan.
Los hombres éramos Tai Chi, pero dejamos de serlo.
Por eso, entre todos los seres,
nosotros hacemos Tai Chi,
para volver a serlo.
El Tai Chi es un arte creado por los chinos,
pero no es de los chinos.
Es de las nubes, los arboles y el agua.
Es una de las posibilidades humanas
De comprender que el cuerpo es un árbol;
Que los pensamientos, nubes;
Y los sentimientos agua.
Nos hemos apartado o hemos ido
Muy lejos, pero podemos volver.
El hacer del no hacer del Tai Chi es
Uno de los caminos.
Ariel Barcbuon